LIGA DE CAMPEONES El Real Madrid se anotó la primera victoria en la segunda fase de la Liga de Campeones al imponerse (2-3) al voluntarioso Sparta de Praga. El equipo blanco, en la gélida noche de la capital checa, dio una lección magistral de fútbol en un partido emocionante y repleto de goles, completando así el pleno europeo español.
21 nov 2001 . Actualizado a las 06:00 h.Al espectáculo colaboró el cuadro local con un planteamiento valiente ante el rival muy superior técnicamente. El Madrid acabó sufriendo más de la cuenta ante un conjunto que nunca se rindió y que le llegó a angustiar en los instantes finales. La defensa blanca se mostró eficaz, salvo en el primer gol checo y, en el centro del campo, Zidane volvió a ejercer de mariscal. Su actuación encontró en Morientes el pie ejecutor, en uno de sus mejores encuentros. Todos los demás madridistas cooperaron para que el gran juego blanco aplacara la furia y el coraje del Sparta. De todas formas, el equipo revelación de la primera fase, que en seis partidos sólo había encajado tres goles, se llevó ayer otros tantos. Desde el pitido inicial el Sparta Praga intentó acorralar al Madrid, adelantando sus líneas, anticipándose en las jugadas. El equipo de Vicente del Bosque apenas se aproximó entonces al área del gigantón Cech. Hasta que apareció Morientes, quien devolvió el pulso a sus compañeros y encarriló un partido que, a priori, semejaba que iba a resultar más complicado.