El alcalde cerró la Xornada de Política Local sin mentar a sus teóricos socios y subrayando que el nuevo modelo de ciudad es un referente La cuerda no se rompe, pero se tensa. Nacionalistas y socialistas aprovecharon este fin de semana para dar a conocer sus respectivos análisis sobre la gestión municipal llevada a cabo en Pontevedra desde 1999, fecha en la que el BNG relevó en el poder al PP, con el apoyo del PSOE. Los dos teóricos socios, que se culpan mutuamente de haber materializado determinadas alianzas con el Partido Popular, describen una realidad muy dispar. El alcalde, Miguel Fernández Lores, que cerró el sábado la Xornada de Política Municipal que organizó su partido, no hizo mención alguna a los socialistas en la consecución del nuevo modelo ciudad que, según subrayó, «constituxe xa un referente positivo en toda Galicia».
M. ESCAURIAZA