Bush prevé asistir a Pekín, y de momento ha hecho caso omiso a las presiones de congresistas y organizaciones no gubernamentales que le han pedido que cambie de postura.
El presidente del COI ha puesto de manifiesto «la profunda preocupación del COI» por lo que está sucediendo en Tíbet y por cómo está afectando a los Juegos y al relevo de la antorcha.