La comunidad internacional aprobó sin la presencia de los estados desarrollados una declaración similar a la de hace seis años «A la hora de la verdad, seis años después de la Cumbre Mundial de la Alimentación de 1996, no se han mantenido las promesas hechas a los muchos hambrientos de la tierra. Peor aún, los actos han contradicho a las palabras». El director de la FAO, el senegalés Jacques Diouf, resumió en una sóla frase el fracaso de la comunidad internacional a la hora de reducir a la mitad para el 2015 los 800 millones de hambrientos que hay en el mundo.
REDACCIÓN