El sector rechaza la prohibición de simultanear aparejos, cuando los extranjeros pueden usar varias artes en una zona El sector de arrastre de litoral gallego no se ha quedado con los brazos cruzados al comprobar cómo barcos portugueses, con normas más flexibles que las españolas, se llevan los peces de unas aguas que el ministerio se empeña en regenerar. El presidente del colectivo coruñés Obarco, Juan Chas, se hizo eco de las protestas de sus asociados y denunció a la secretaría general de Pesca que barcos lusos están barriendo las aguas comunitarias delante de sus narices al poder simultanear el uso de varios aparejos, práctica prohibida a los españoles. A esa crisis por razón de competencia, se suma que la «plaga de patexo», que les sigue afectando.
ESPE ABUÍN