Una cita infausta con la marea
La tristeza se dibujó en los rostros de los mariscadores noieses al comprobar la escasez de bivalvos en la primera jornada de campaña Cinco y media de la madrugada de ayer. Comienza la peregrinación de gorros de lana, botas de goma, chaquetones y rastrillos hacia las concesiones de Pedras. Son las mariscadoras de la Cofradía de Noia que acuden puntuales a su primera cita con la campaña extractiva. La meteorología está de su lado, ya que la ola de frío se encuentra en fase de remisión. No ocurre lo mismo con el «maná» que llevan semanas ansiando acariciar con sus dedos. Hacia las nueve de la mañana, inician el camino de regreso a la lonja de Testal con los barreños cargados de decepción ante la escasez de bivalvos con la que han sido saludadas por su amiga la luna.
SARA ARES