Las cofradías de la Costa da Morte consideran que es un error abrir la veda del centollo en noviembre
CARBALLO
El producto tiene poca calidad en estas fechas y la rentabilidad se reduce porque los precios son muy bajos La apertura de la veda del centollo da lugar a más problemas que beneficios en la Costa da Morte. En las cofradías opinan que la captura de este crustáceo en noviembre es ruinosa, pues los ejemplares tienen poca calidad. Esta circunstancia provoca, al mismo tiempo, que salga al mercado gran cantidad de un producto que semanas más tarde tendría más valor económico y mayor atractivo gastronómico. Los marineros se dedican en su mayoría a otros trabajos y en Camariñas decidieron no recoger centollos hasta el próximo mes. De todas formas es difícil controlar las capturas del polémico marisco, pues no suelen pasar por lonja.
08 nov 2001 . Actualizado a las 06:00 h.Muchos productores consideran que hasta finales de diciembre o principios de enero no es rentable extraer centollo. «Están cheas de auga», explica el patrón mayor de Camariñas, José Antonio Campaña. En noviembre, los ejemplares apenas tienen carne y su valor gastronómico es menor al que tiene en otras estaciones del año. El miércoles pasaron diez kilos de este crustáceo por la lonja de Malpica y su valor no superó las 885 pesetas (5,32 euros) por cada mil gramos. En este mismo mercado se subastaron de diciembre a junio a la muy estimable cifra de 14.053 kilos, por los que se pagaron 25,6 millones de pesetas (153.859,10 euros), con un valor medio de 1.800 pesetas (10,82 euros) el kilo. El pasado año también fue conflictiva la apertura de la veda de esta especie. La Consellería de Pesca había establecido dos períodos. El 2 de noviembre permitió faenar en el área comprendida entre Corrubedo y el límite con Portugal, en tanto que el 2 de diciembre pudieron salir a trabajar los extractores de la zona situada al norte de Corrubedo. Las protestas no se hicieron esperar, porque los segundos se encontraron con el mercado abastecido cuando quisieron vender sus crustáceos. Este año se fijó una misma fecha para todos, pero eso no quiere decir que sea la óptima. Hay marineros que consideran que la decisión de la Xunta de adelantar la apertura es política y no responde a criterios científicos ni racionales. La principal consecuencia es que ahora se capturan muchos ejemplares y sólo se aprovechan unos pocos. Cuando llegue su momento óptimo y el producto lleve mejor precio y sea de buena calidad no habrá qué vender.