El empuje en campo rival, la presencia de dos delanteros, el mejor rendimiento de los suplentes, los 16 remates a favor y el escaso sufrimiento en defensa, argumentos blanquiazules para la reacción
Los azules jugaron en La Rosaleda su peor encuentro desde que Rozada ascendió al primer equipo y en casi ningún momento optaron a llevarse los tres puntos