La pólvora mojada del Dépor

TORRE DE MARATHÓN

El equipo más batido es también el tercero que menos marca con delanteros que no remataron entre los tres palos en las cuatro últimas jornadas

24 oct 2019 . Actualizado a las 05:00 h.

Desde un bloque nefasto, que ha saludado el cambio de entrenador con un bochornoso global de 5-0 en dos jornadas (al 3-0 de Las Palmas le ha seguido el 0-2 contra el Málaga), las dos áreas se convierten en la zona catastrófica de este Dépor. Mientras la propia, en la que Dani Giménez no para de achicar agua, lleva semanas como la más batida del campeonato, en la contraria nadie toma el testigo ni asume el protagonismo propio de jugadores que disfrutan del sexto techo salarial del campeonato.

El dato del pasado domingo de dos únicos disparos a puerta en todo el partido (obra de Nolaskoain poco después del 0-1 y Mollejo ya en la segunda parte) sigue la cuenta de una espantosa racha deportivista sin apenas noticias en ataque. Ninguna de sus tres referencias han chutado a puerta ni contra el Girona, ni el Almería, ni el Las Palmas ni el Málaga. Solo Borja Valle, delantero centro frente al Mirandés, acabó aquel partido con dos remates (uno un espectacular derechazo desde la izquierda que el meta salvó cerca de la escuadra), pero luego la sequía se ha vuelto pertinaz.

Santos, Longo y Koné dan rostro a un problema más grave en el Dépor, pues ha manejado el balón por encima del 40?% del tiempo en sus cuatro últimas jornadas, pero sus delanteros apenas han chutado tres veces (¡tres veces en 360 minutos!) y nunca a puerta. Ni siquiera su iniciativa en Riazor en los tres últimos partidos (frente al Mirandés, Almería y Málaga) ha provocado una activación de sus atacantes de referencia. Antes bien: Santos, el autor del definitivo gol de su único triunfo liguero, no ha rematado ni una sola vez en estas últimas cinco jornadas, mientras Longo sí que chutó contra el Girona, el Las Palmas y el Málaga (una vez en cada uno, el pasado domingo llegando al área pequeña, pero no ve la trayectoria del centro hasta el último instante), aunque nunca acertó con la portería. La vuelta de Koné en esta última jornada, con una acción de amago y desmarque en el mediocampo que espabiló un contraataque, no se tradujo en nada efectivo para su equipo, pues según los datos del encuentro ni siquiera llegó a tocar el balón.