Los empleados de la compañía están forzando retrasos en los vuelos de Iberia y ya han ocupado las oficinas de la SEPI en Buenos Aires El conflicto en Aerolíneas Argentinas, cuyo mayor accionista es la Administración española a través de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI), ha derivado en una crisis para los intereses españoles en el país austral. Los siete sindicatos que agrupan a los empleados de la compañía han emprendido un boicot contra las empresas españolas ante la falta de soluciones para la aerolínea, que tiene una deuda de 171.000 millones de pesetas. Los trabajadores están forzando retrasos en los vuelos de Iberia, Spanair y Airplus y ya han tomado las oficinas de la SEPI en Buenos Aires, además del aeropuerto de Ezeiza.
C. ÁLVAREZ T.
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J. CRETTAZ Corresponsales