Tomando en consideración que la mayor parte de las víctimas fueron talibanes, la investigación establece que la operación «fue un duro golpe para el terrorismo y Al Qaida».
El presidente afgano se ha hecho con el 54,1% de los votos, pero la Comisión de Quejas ha recibido 726 denuncias por fraude que podrían alterar el resultado.
«No hay sitio para mí en una especie de sistema mafioso. Basta con el ejemplo de estas elecciones, robadas antes incluso de que los afganos fueran a votar».
El presidente de Afganistán ha obtenido 422.137 de los 941.797 votos válidos escrutados hasta ahora, frente a los 330.711 del ex ministro de Exteriores.