Mohcine Hadi al Atik, su hijo Achraf, su esposa Latifa, su hija mayor Amal y la pequeña Malak en el bosque de La Cebera, en Lugones.

Cuatro años viajando sola

De pequeña quería ser astrónoma y de mayor se ha dormido bajo las estrellas en la otra punta del planeta. Sara Horta vive a la caza de veranos interminables y habla de un clic que convierte el miedo en belleza. Este año, ha vivido su última experiencia viajera entre tribus en las montañas de Papúa occidental, en lugares a los que no es posible llegar en coche