El club achaca el suceso al retraso en la entrega de su sede, cuyas obras suman una segunda prórroga hasta el 15 de junio. Valoran en unos 3.500 euros el coste de las piraguas y palas sustraídas
Sobre el uso de extintores, el delegado del Gobierno insistió en que se debió a que un inmigrante portaba un mechero con el que prendió una prenda. «Tal vez debería haber soplado», ironizó El Barkani