La filial española del grupo sueco señala que, en principio, la medida no tendrá repercusiones para su plantilla Corren malos tiempos para las empresas de telecomunicaciones y electrónica y para sus trabajadores. A la avalancha se despidos anunciadas en las últimas semanas por las firmas del sector se sumó ayer la multinacional sueca Ericsson, que puso sobre el tapete un recorte de 20.000 puestos de trabajo, que, en principio, no afectará a su filial española. No fue la única mala noticia del día. La estadounidense Lucent Technologies dijo que prescindirá de 6.000 empleos. Por si esto fuera poco, el grupo alemán Siemens podría engrosar pronto esta lista, con la supresión de 5.000 puestos de trabajo, según la prensa alemana.
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