La accidentada, una vecina de Chantada de 41 años de edad, se precipitó al agua desde la parte superior del muro de la presa, por la que discurre una carretera.
Desavenencias entre los dueños del yate y el empresario que quería explotarlo dejan al barco varado en Mourulle a la espera de que sus propietarios decidan su futuro