27 abr 2001
Rivera Mallo se guarda en la manga su decisión sobre los comicios autonómicos
La multitudinaria asamblea de IVIL sólo sirvió para mantener el suspense sobre posibles coaliciones Dos años después, en el mismo escenario, José Luis Rivera editó ayer la segunda parte de su «cena en apoyo a un amigo». La asamblea de IVIL colapsó el comedor del hotel Ciprés. Hasta seiscientas personas se dieron cita en el establecimiento para escuchar lo que sus representantes políticos tenían que decir. Escuchar, que no intervenir. Porque ni un voto en contra, ni una abstención ni una sola enmienda partieron de los militantes. Sobre las posibilidades de participación en las autonómicas, ni palabra. Los afiliados delegaron la decisión en Rivera, que lo dejó para mejor ocasión. El asunto acabará en trilogía.