La obra ganadora, «Ébora», cierra una pentalogía que el escritor inició con «O infortunio da soidade» «Por utópico, por ambición estética, imaginativo y porque leerlo es un placer». Por eso, aparte de por otras calidades, el jurado del Premio Blanco Amor de novela falló a favor de Xosé Carlos Caneiro (Verín, 1963). Lo hizo ayer en Oleiros, ayuntamiento que se encargó este año de organizar el certamen. Bajo el lema de «A vida é un lugar», el escritor verinés describe las locuras colectivas de los ciudadanos de Ébora. Dos horas después de conocerse este fallo, Caneiro recibía en Portugal el premio Eixo Atlántico.
REDACCIÓN