La resaca de la lluvia
Los cuerpos de seguridad trabajaron durante toda la tarde y noche en la reparación de los daños causados por la tormenta La resaca de la intensa tormente se veía por todas las esquinas de la ciudad. Durante varias horas los semáforos de casi todas las calles dejaron de funcionar, y los conductores circularon a su libre alvedrío. Los daños no se produjeron únicamente en la capital, sino también en el entorno, en el que se contabilizaron gran cantidad de árboles caídos. Aunque afortunadamente no hubo que lamentar daños personales, los materiales se empezarán a conocer a partir de hoy. Eso sí, fueron muchos los vehículos afectados.
M. V. / S. P.