Un golpe de mar hundió en Laxe una lancha motora con sus dos tripulantes a bordo
Los hermanos Alfredo y Manuel Castro Duarte lograron ponerse el chaleco salvavidas y enviar la señal de socorro a tiempo Los hermanos Alfredo y Manolo Castro Duarte se convirtieron ayer, en un par de segundos, de marineros en náufragos. Sobre las diez de la mañana, cuando recogían los aparejos en la zona de la Avería en la ría de Corme-Laxe, un fuerte golpe de mar les llenó la embarcación de agua y sólo les dio tiempo a ponerse el chaleco salvavidas, enviar la señal de socorro y saltar de la embarcación. La rápida llegada del barco «Playa de Estorde» evitó que la desgracia fuera mayor. Uno de los hermanos tuvo que ser trasladado al centro de salud de Laxe con principios de hipotermia. Hoy sus compañeros intentan recuperar el motor.
REDACCIÓN