Los marineros se echaron al mar para homenajear a su patrona en distintintos pueblos de la Costa da Morte La devoción de los hombres del mar por su patrona, la Virxe do Carme, se confirmó ayer en las distintas procesiones marítimas que se organizaron en pueblos como Corme, Corcubión y Camariñas. La santa patrona bendijo la olas y a los que todos los días han de luchar con ellas para ganarse la vida, y en un ambiente festivo, escuchó canciones marineras y volvió a puerto a hombros. Los barcos que salieron al mar esta vez no iban a buscar peces, sino a pedirle a la Virxe que la tierra esté cada día al final del camino. A bordo todo era elegancia: trajes largos y corbatas, y alfombras en vez de redes. Todo para que la Virxe disfrutase del viaje.
EDUARDO EIROA