DE CAPRICHO

La Voz

CARBALLO

12 jul 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

El percebe, menos mal, no es un artículo de primera necesidad, Yo misma llevo años sin probarlo (no es una indirecta) y estoy tan campante. Este crustáceo feo y delicioso es, pues, un artículo de lujo y como tal hay que pagarlo. Una ración de buen percebe del Roncudo en un restaurante ronda los 60 euros y comer, lo que se dice comer, no comiste. Así pues, el que tenga un capricho que lo pague, que por ello arriesgan su vida los percebeiros de la Costa da Morte. Otra cosa es la Festa do Percebe, una celebración gastronómica dedicada a la promoción de este crustáceo. Cuando los mariscadores venden a la organización, de la que forman parte, no deberían hacer pagar el capricho, porque no es tal y porque los beneficiarios de la fiesta han de ser precisamente ellos. Pero año a año vemos como se vende igual a los que preparan la celebración como al dueño del restaurante coruñes al que sólo van pudientes.