El mejor anfitrión de la liguilla
El Lalín encajó ayer la quinta derrota consecutiva ante un inexperto Salamanca B El Lalín pulverizó ayer las estadísticas. Fue capaz de tirar cinco partidos consecutivos a la basura esgrimiendo las mismas miserias defensivas y ofensivas. Lo mejor para todos es que la promoción termine cuanto antes. La mente del jugador ya no está para jugar al fútbol. A lo largo de la semana volverán a emerger un sinfín de excusas. Pero la realidad es que el Lalín es el peor equipo del grupo. Y eso, con el nivel que se vio este año, es mucho decir. Ayer la escuadra de Acevedo le regaló el balón al Salamanca y se dedicó a correr tras él. Menos mal que el campo estaba irregular y los charros no bailaron claqué.
P. D.