10 ene 2001
Sabotean iglesias de Teo tras negarse el párroco a bendecir un cementerio
El cura evita ligar ambos hechos, aunque los vecinos culpan al entorno del promotor del camposanto La pesadilla de todo cura, encontrar su iglesia cerrada, se le volvió real a José Cornes, párroco de Luou, Oza y Rarís, en Teo. Sucedió el pasado 6 de enero, cuando Cornes no pudo abrir ninguno de los tres templos. Alguien había puesto silicona en las cerraduras. Los acontecimientos se produjeron días después de que el cura comunicase al vecino José Piedra que el arzobispo de Santiago, Julián Barrio, no bendeciría el cementerio promovido por éste. El párroco no liga ambos acontecimientos; los vecinos sí.
D. M.