ARTURO LEZCANO / EL AMIGO DEL LECTOR Nos gustaría que todos los lectores de este espacio recordasen que si un número reducido insiste en volver sobre cuestiones ya expuestas y respondidas, además de disgustar a quienes tienen otros intereses, restan posibilidades de expresarse a terceras personas. El aspecto recurrente número uno es el de las lenguas. Cada dos semanas aproximadamente, a veces con un intervalo más corto, se relevan los opinantes, agrupados en dos posiciones inconciliables: aquellos que desean un periódico escrito totalmente en gallego y aquellos otros que pretenden proscribir el idioma propio de Galicia. En ambos casos, los celosos defensores de su criterio examinan las páginas de La Voz de Galicia con lupa.