DEPORTIVO
Donato, un trocito del deportivismo bajo la presión de su continuidad Lendoiro tiene una patata caliente sobre la mesa. Se le ha atragantado un trozo de la historia del Deportivo. Donato Gama Dasilva, el abuelo de la Liga, titular del campeón, uno de los jugadores más destacados de la Champions, adorado por su afición y enamorado de la ciudad, puede irse. «El año que viene, Donato y veinte más», dijo el presidente. Esta afirmación parece diluirse en un desencuentro que tiene al jugador sumido en la tristeza. «No quiero marchar», dice. «No pido demasiado», insiste. «No puedo seguir así», lamenta. Está al límite: «El domingo llegué a pensar en pedir a Irureta que me cambiara». Terrible afirmación.
FERNANDO HIDALGO