Elber aleja al Madrid de la final

AMADOR GÓMEZ MADRID

DEPORTES

ALBERTO MARTÍN

FÚTBOL / LIGA DE CAMPEONES La final de Milán y la novena Copa de Europa están muy lejos para el Real Madrid tras la dolorosa derrota sufrida en el Bernabéu ante el Bayern (0-1). El conjunto blanco se estrelló frente a la muralla alemana y no pudo conseguir un solo gol ante un rival defensivo que sacó petróleo en el Bernabéu. El Bayern se dedicó a defender en el coliseo blanco, pero no sólo mantuvo su puerta a cero, sino que se fue con un gol que puede resultar decisivo. A pesar de sus esfuerzos, el Madrid se mostró incapaz de sorprender una defensa infranqueable.

01 may 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

No pudo el conjunto local superar a la zaga alemana en la primera mitad, a pesar de que merecieron en este periodo algún gol; fueron los únicos que atacaron, pero erraron tres clarísimas ocasiones de marcar, mientras que el Bayern sólo asustó en una ocasión a la contra, casi la única vez que se lanzó hacia el campo contrario en todo el primer tiempo; pero al comienzo del segundo, y en su primer disparo, colocó el 0-1. Aunque el Madrid salió muy precipitado ante un rival que cedió el balón y siempre esperó atrás, a los blancos les costó mantener la posesión del balón; pese a echar en falta a un Figo onnipresente, aunque muy individualista y desafortunado, echó de menos el acierto del luso. A pesar de todas las dificultades, los locales tuvieron grandísimas ocasiones para castigar la racanería germana. A la media hora centró Figo y el remate cruzado de Raúl se fue lamiendo el poste de Kahn; y ocho minutos después, Guti no llegó a un excepcional pase de Helguera, el mejor de la primera parte junto a Makelele y Karanka. En la reanudación, Figo pasó por fin a la banda derecha, pero el portugués seguía sin funcionar y fue McManaman quien tuvo en sus botas la posibilidad de adelantar al Madrid, pero el inglés se encontró con una mano milagrosa de Kahn. Tres minutos después, en una jugada aislada, cuando la defensa blanca salía del fuera de juego, Elber se encontró con un balón que se «comió» Casillas. El 0-1 no hacía justicia, pero el Bayern había logrado lo que había soñado desde que superó en cuartos al Manchester: defender en el Bernabéu y aprovechar algún contragolpe o algún despiste de su defensa o portero. Khan volvió a salvar otro gol a un nuevo disparo de McManaman y otro de Míchel. El portero alemán estuvo inconmesurable, y el Madrid no estaba aliado con la suerte. Los últimos minutos fueron de continuo acoso madridista, pero los blancos ya jugaban a la desesperada y los alemanes recurrieron a su oficio para no encajar ningún gol más. Incluso Paulo Sergio pudo poner el segundo a falta de tres minutos, cuando el Bernabéu ya ni confiaba en el empate.