La «razón abrumadora» de su elección fue la búsqueda del consenso y conseguir el apoyo de los 27 países miembros de la Unión Europea, ha admitido la canciller alemana.
La comisaria europea de Comercio, Catherine Ashton, destacó que el acuerdo beneficiará a las empresas europeas ya que tendrán que hacer frente a un proceso comercial más sencillo que les permitirá ahorrar tiempo y dinero.