El edificio, levantado en 1711 asociado a un centro para peregrinos y transeúntes, fue derribado en 1965 Treinta y seis años después de su polémico derribo se inició, con el acto simbólico de la colocación de la primera piedra, la reconstrucción de la Capela do Hospital, una obra que financian el Ministerio de Fomento (20 millones), Caixanova (14) y el Concello de Cangas (4). Eugenio Eiroa, representante de la Comisión pro-capela, el alcalde cangués y el subdirector de la entidad de ahorros protagonizaron el acto. Se conserva, aproximadamente, un 40% de las piedras más importantes del edificio.