La avalancha que sufrieron Samil y O Vao obligó a habilitar aparcamientos más allá de la iglesia de Alcabre Las espléndidas temperaturas que se registraron ayer ocasionaron una auténtica avalancha humana hacia las playas de toda la comarca. En O Morrazo, a las diez de la noche se registraban colas de diez kilómetros en dirección a Rande.
22 jul 2001 . Actualizado a las 07:00 h.La afluencia masiva a las playas se saldó con un nuevo colpaso de la circulación en el término municipal de Moaña. La policía de esta localidad señaló que las colas se habían empezado a crear a las siete de la tarde y, a las diez de la noche, llegaban a los diez kilómetros entre Domaio y Cangas. Los agentes advirtieron que, dada la capacidad de la vía, no existen soluciones mágicas. El viaje de retorno para muchos vigueses se acercó a las dos horas, cuando en circunstancias normales no llega a la media hora. Los atascos ya se habían producido por la mañana, debido a que la operación salida hacia a las playas coincidió con la regata de traineras y la Festa do Naseiro en Meira. También hubo retenciones durante buena parte de la tarde en los cascos urbanos de Baiona y Nigrán, municipios a los que se acercaron miles de visitantes y turistas. En Vigo, las inmediaciones de Samil y O Vao eran un auténtico hervidero. En los arenales apenas se cabía y el 092 hubo de permitir que se aparcase en la parroquia de Alcabre, más allá de la iglesia. El número de autobuses llegados desde Portugal fue sensiblemente superior al de otros fines de semana.