La «decepción» electoral asumida en el documento político constituye el punto de arranque del nuevo BNG En política se ha dicho que lo importante no es quién es quién sino quién está con quién. Los preludios de la décima asamblea del BNG han servido para revelar una lucha interna por el poder, antes larvada porque Beiras goleaba en las urnas. Con la «decepción» electoral reconocida en la ponencia política, los nacionalistas aspiran a terminar con el resistencialismo y salir reforzados de la asamblea para afrontar las municipales. Las bases piden «aggiornamento», participación, menos partidos y más independientes. Mayor ósmosis social y menos prejuicios. Este es el reto.
LUIS VILLAMOR