El siniestro tuvo lugar en la noche del sábado en una glorieta a la entrada de la localidad sarriana, en la parroquia de Betote. Abel López, muy conocido en su localidad, era el conductor y único ocupante del vehículo
El lucense había llevado a la compañía ante los tribunales porque esta se negaba a cubrirle las pérdidas, ya que habían tasado su coche muy por debajo de su valor real