Los reglamentos de las agrupaciones de a pie de Rianxo y Pobra fijan sanciones por el incumplimiento de las guardias La realización de vigilancias en los arenales por parte de los mariscadores de a pie es una posibilidad que se deja en manos de las agrupaciones o, en su defecto, de las cofradías, no una imposición de la Xunta. Eso sí, una vez que la asamblea general haya tomado una decisión, que en el caso de Pobra y Rianxo consiste en la obligatoriedad de hacer guardias, los propios reglamentos recogen los distintos tipos de sanciones a las que se enfrentan los infractores. En Rianxo hay 60 mariscadores expedientados por no hacer las vigilancias, aunque todavía no hay una resolución, mientras que en Pobra, por ahora, no se llegó nunca a este extremo.
A. F. N.