«La música es un lenguaje universal»

La Voz

BARBANZA

ALBERTO HEVIA LA ENTREVISTA Rafael Collazo Moares, director de la banda de Rianxo

22 feb 2002 . Actualizado a las 06:00 h.

El joven Rafael Collazo Moares, nacido en Rianxo en 1978, es director, profesor y uno de los impulsores de la banda de música de Rianxo. Estudiante de saxo en el conservatorio de Santiago de Compostela, ha recibido clases de dirección de Marcel Bambín, responsable de la escuela de Lalín. -¿Cómo nació la escuela de música de Rianxo? -Hace unos años que estábamos dándole vueltas a la idea. Hablamos con el concejal de Cultura, José Figueiro, que nos pidió un proyecto de fundación. Se lo presentamos y empezamos en septiembre. -¿Qué balance hace de estos primeros meses? -Bueno para ser el primer año. Tenemos 52 alumnos y el número sigue aumentando. Se puede decir que ya está consolidada. -¿Cuáles son los instrumentos que tocan? -Todos los que hay en la banda: viento-madera, viento-metal y percusión. Hemos comprado un piano y vamos a dar esa asignatura complementaria. Tenemos audiciones, formación musical, que es lo básico, armonía y música de cámara. -Háblenos de los objetivos que se han marcado. -El principal es que haya un buen nivel en Rianxo y que la gente entienda de música. También es necesario que tenga criterio para saber lo que está bien y mal. Por eso los pequeños cogieron muy bien la escuela. -¿Qué actividades tienen previstas? -Primero tenemos que consolidar la banda. Yo soy partidario de celebrar más conciertos y de hacer más música de cámara, para que los chicos cojan tablas a la hora de tocar en público. -¿Con qué financiación cuentan? -Tenemos un convenio con el Concello, que nos cede los locales y los mantiene. Pero excepto armonía, audición, música de cámara y banda, que son gratuitas, el resto de modalidades las costean los padres. -¿Tiene algún sueño en el campo musical? -Sí. Me gustaría tener un conjunto grande, de unos 60 chavales, y poder tocar obras originales para banda. -¿Por qué Rianxo es tierra de buenos músicos? -Rianxo siempre fue una tierra que tuvo un gran amor a la música. Aquí hubo muchas orquestas y la gente mayor que estaba en bandas daba clases gratis de solfeo y de instrumentos. -Para usted, ¿qué es la música? -Un lenguaje universal que todos pueden entender. La marcha fúnebre de Chopin pone a todo el mundo triste, pero todos baten palmas con la marcha Radevsky de Strauss.