Miguel Roncero, de 25 años, recorrió cada puerto de Fisterra a Ribeira en busca de un hogar donde empezar una nueva vida para «ser responsable» con sus inquietudes
El comunicador, que visita habitualmente la localidad de Muros, ha contado su insólita infancia: «Oficialmente era un bastardo, mi madre era una prostituta, y mi padre, un militar bajo riesgo de ir a prisión por adulterio»