16 oct 2001
Washington lava su imagen
Los aviones militares de Estados Unidos lanzan sobre suelo afgano octavillas con mensajes amistosos Las bombas sólo se ganan, a lo sumo, los corazones de aquéllos que no son sus destinatarios. Cuando caen en el vecindario, difícilmente son contempladas como motivo de dicha. El Pentágono parece haberse percatado del detalle. A la desigual guerra que mantiene sobre Afganistán ha incorporado una acción muy poco militar, y más propia de una agencia de imagen. La escaramuza publicitaria comenzó el pasado domingo. En lugar de con proyectiles inteligentes, un bombardero B-52 roció a los afganos con octavillas. Su mensaje: el «amigo americano» acude en vuestra ayuda, aunque no lo parezca.