Tres grupos empresariales toman la cabeza y apuestan por fuertes inversiones e innovaciones tecnológicas La acuicultura gallega afronta con no pocas incertidumbres el salto más importante desde que en los años 60 comenzase la carrera que le colocó en el liderazgo mundial de mejillón. Tres grandes grupos empresariales, Pescanova-Acuinova, Solpsafarn-Prodemar, e Isidro de la Cal, algunos de ellos con participación multinacional, están aportando fuerte en la carrera para producir cantidades importantes de rodaballo y besugo, además de continuar con la importante aportación de truchas. No es el único hueco que deja el mercado: especies como la almeja, la vieira o la ostra tienen aún mucha demanda, dado que España sigue importando elevadas cantidades. La lubina y la dorada quedarán, sin embargo, para otros.
A. CASTROVERDE