Cemega achaca al problema de la concha la disminución de ventas de mejillón

La Voz

AROUSA

VÍTOR MEJUTO

La organización de productores considera «urgente» encontrar un modelo de gestión de los residuos La campaña de extracción del mejillón se desarrolló a buen ritmo hasta comienzos de agosto. Así lo reconocía ayer José Ramón González Boo, presidente de Cemega. «Neste mes as cousas van moito máis lentas», dice. Y argumenta que el retraso en la campaña de enlatado del molusco comienza a repercutir en las cuentas de los bateeiros. «Os conserveiros teñen problemas para verter a cuncha, e eso nótase, claro que se nota», indica el responsable de la central de ventas. Concluye asegurando que «é unha cuestión de lóxica: se non teñen onde botala, non nos compran o mexillón».

24 ago 2000 . Actualizado a las 07:00 h.

REDACCIÓN O GROVE El presidente de la central de ventas de mejillón, Cemega, reconoce que el sector productivo está empezando a notar la parada de las conserveras de O Grove. «Forman parte do noso mercado. Se paran, é lóxico que nos afecte», explica. De momento, las ventas se han estancado. Pero en el futuro, los problemas de gestión de la concha del molusco podría acabar por traducirse en la adquisicón de bivalvos en otros países. Chile y Holanda son algunos de los puntos de los que podrían llegar las viandas. «Non é unha solución que nos guste, pero pode chegar a convertirse na única opción que nos quede», explican los responsables de las conserveras de O Grove. Esa circunstancia, explica Jesús Maquieira, significaría que «Galicia perdería a súa primacía no sector mexilloneiro, igual que foi perdendo terreno en outros campos do mar». Sumar apoyos Ante una situación que «perxudica a moita xente», los conserveros han reclamado el apoyo de los productores. Y estos se lo han dado. El presidente de Cemega se ha sumado a las demandas de una solución definitiva al problema generado por los residuos de este molusco. La Xunta de Galicia, la Diputación Provincial y la Mancomunidade do Salnés son algunas de las administraciones que ya están estudiando posibles alternativas para la gestión de estos restos de la transformación industrial. También los conserveros se han sumado a la búsqueda. En O Grove continúan a la espera de la autorización definitiva para verter en Coba da Loba, aunque saben que el depósito habilitado en esa cantera «sólo resolvería el problema por un par de años». Pasado ese tiempo, esperan contar con los mecanismos necesarios para poder gestionar esos residuos. La construcción de hornos y molinos que permitan la reutilización de esos restos sería, consideran, la mejor de las opciones. «Hai máis alternativas, pero hai que estudiar a súa viabilidade», dicen.