Caza furtiva, una solución peligrosa
Los jabalíes provocan cada verano multitud de destrozos en las zonas de cultivo de la comarca Todos lo veranos se repite la misma situación. Los labradores una mañana descubren como su trabajo de un año ha sido arrasado por un jabalí. Actuan por la noche y en solitario, pero su desarrollado sentido del oído complica una captura ilegal hasta el mes de octubre. El jabalí no es una animal en peligro de extinción pero es necesario respetar los períodos de caza para que no entre en esta categoría, algo difícil de entender para quien ve en su captura la única salida de salvar su cultivo. Pero es una solución momentánea y que encierra multitud de peligros, las balas perdidas y las enfermedades son los principales.
SONIA LÓPEZ