La «premier» de Carmiña Burana

La Voz

AROUSA

VÍTOR MEJUTO

El director teatral Vidal Bolaño dio vida a la primera cantante virtual gallega en el arranque de la fiesta Lo que parecía imposible sucedió ayer. La popular cantante gallega de música tradicional Carmiña Burana abandonó la particular metafísica onírica del conselleiro de Cultura, Jesús Pérez Varela, su padre y creador, para cobrar forma real en la persona del director de teatro Roberto Vidal Bolaño.

16 ago 2000 . Actualizado a las 07:00 h.

REDACCIÓN VILAGARCÍA Milagro obrado por el agua mágica de la madre de todas las fiestas vilagarcianas, que a mediodía recibía el pistotazo oficial de salida con los melodiosos acordes emanados de la voz de la intérprete virtual en su breve pregón de cinco minutos. Tan virtual, que su propia encarnación reconoció «que aínda que non existise Carmiña Burana ata que a mencionou o conselleiro de Cultura, aquí estou eu, un actor de teatro, para darlle vida». Toquilla marrón de punto sobre una bata otoñal con estampados de flores secas componían el traje de gala que Carmiña empleó ayer en su gran debut internacional. Ante memorable ocasión, la artista cubrió sus pudorosas piernas con un par de botas de montañero de las que sobresalían unas medias negras. Entre el desenmascaramiento y la asunción de su identidad, Bolaño hizo gala de su buen hacer arrancándole a Carmiña una hermosa canción que sonaba a gloria entre el griterío ensordecedor de los cazadores de agua. Junto a ellos, aunque aparentemente calmado, se hallaba el alcalde vilagarciano, Javier Gago, a quien se le pudo ver su elegante polo completamente empapado de líquido elemento. Al otro lado de las trincheras, el presidente de FECA, José Luis Nogueira, disfrutaba como un niño en el balcón de su piso. Desde allí, manguera en ristre, mojó a diestro y siniestro sin mostrar compasión. Mientras, sobre el asfalto, el incombustible Cholo Dorgambide cerraba la marabunta de jóvenes que volvían de San Roque a la Praza de Galicia.