La urbe dispone de casi 7.000 licencias para minoristas y mayoristas, que dan trabajo a 25.000 personas del área metropolitana Vigo no vive de su comercio, pero cimenta su estabilidad social y económica sobre él. La ciudad viguesa despunta en Galicia por sectores como la automoción y el naval. Esta imagen de desarrollo industrial oculta la relevancia real del comercio. Sin embargo, los minoristas vigueses generan el triple de empleo que los astilleros y consiguen más beneficios que las plantas dedicadas al mundo del motor. Los 6.846 establecimientos de la ciudad suponen puestos de trabajo para 25.000 personas y obtienen un beneficio total que ronda los 200.000 millones al año, según datos de La Caixa y de la Fundación Caixa Galicia. Estas cifras convierten al sector en un pulmón indispensable para la urbe más industrializada de Galicia. Ahora, la implantación definitiva del euro y el aumento de la competencia obligarán al comercio a apostar por la modernización y la especialización para sobrevivir.
ALBERTO MAGRO