El fin de siglo abrió Galicia a la inmigración
En la última década del siglo XX, la comunidad recibió un total de 84.781 personas procedentes de otras comunidades y países Hacía sesenta años que Galicia no contaba con un saldo migratorio positivo. En los años treinta entraron en la comunidad 63.517 personas más de las que salieron. Se trataba de un retorno de los que se habían ido, provocado por la crisis económica internacional. En la década de los noventa, Galicia registró estadísticamente un flujo migratorio neto de carácter positivo de 84.871 personas. Pero esta vez las causas se deben más a la capacidad de atracción interna que a la crisis de las oportunidades exteriores de los que se habían ido. La inmigración ha sido heterogénea según municipios y provincias, pero, al menos, ha impedido el retroceso del volumen total de habitantes censados en el territorio de la comunidad autónoma.
