El TSJC da dos meses de plazo para que sea lengua docente en educación
03 sep 2011 . Actualizado a las 06:00 h.El Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) ha dado dos meses de plazo a la consejera de Enseñanza de esta comunidad, Irene Rigau, para que adopte las medidas que estime precisas para que el castellano se utilice también como lengua vehicular o de aprendizaje en el sistema educativo de esta autonomía, junto con el catalán.
La Generalitat tiene ahora cinco días para presentar un recurso ante el mismo tribunal. Sin embargo, la impugnación de la medida no suspendería de forma automática la ejecución de la sentencia, a no ser que el propio TSJC lo acordara así, a instancia de alguna de las partes.
En un auto hecho público ayer, el TSJC insta a la consejería a acatar otra previa del Tribunal Superior (TS), del 9 de diciembre del 2010, que apremiaba a la Generalitat a adaptar su sistema de enseñanza a la nueva situación creada tras la sentencia del Tribunal Constitucional (TC) sobre el Estatuto de Cataluña, que considera al castellano como lengua vehicular en esa autonomía, junto con el catalán.
El 22 de junio, el TSJC preguntó a Enseñanza sobre el estado de ejecución de esta sentencia del Tribunal Superior, y le pidió información sobre las medidas concretas adoptadas para su cumplimiento. El 13 de julio, el departamento que dirige Rigau respondió aportando datos estadísticos sobre el modelo lingüístico de enseñanza en Cataluña y sobre la utilización de ambas lenguas. Además, concluía que para «poder garantizar la exigencia legal del pleno dominio de las dos lenguas oficiales al finalizar la enseñanza obligatoria es necesario continuar con el actual modelo educativo», que obliga a estudiar en catalán.
Pero según dictamina ahora este tribunal, lo realizado «resulta insuficiente» para considerar cumplida la sentencia del Supremo, que permitía a la Generalitat dar un trato de favor al catalán para lograr lo que se denomina en esta comunidad como normalización lingüística.
Transitoriedad
También aclaraba que el castellano no podía quedar reducido en su uso al de objeto de estudio de una asignatura más, sino que se tenía que hacer efectiva su utilización como lengua docente en colegios e institutos. También aclaraba que el trato diferenciado al catalán debe de ser transitorio, hasta que se logre la normalización.
Irene Rigau aseguró ayer que la Generalitat presentará un recurso contra el auto del TSJC, y se mostró convencida de que no será necesario cambiar el actual modelo, una vez que se remita nueva información al TSJC sobre los beneficios de este. Rigau defendió el modelo escolar catalán, «que ha sido patrimonio colectivo de este país y que no ha generado diferencias y que ha permitido el conocimiento de los dos idiomas a la vez que garantizado la cohesión social».
La ministra de Defensa, Carme Chacón, dijo ayer: «Los socialistas catalanes defendemos y defenderemos el sistema educativo de inmersión lingüística, que es el que ha garantizado la cohesión social y lingüística en nuestro país».
Inmersión lingüística
El modelo de enseñanza de Cataluña tiene el catalán como único idioma de transmisión de conocimientos, a diferencia de lo que ocurre en Galicia (50% gallego y 50% castellano) o el País Vasco, donde conviven tres sistemas lingüísticos.
Una asignatura más
El castellano, en la escuela catalana, es una asignatura más, impartida dos horas semanales por alumno de media. Sin embargo, no es lo mismo una escuela de Sarrià, en la zona alta de Barcelona con el 100% de catalanohablantes, que una de Cornellá o de Hospitalet.