El Gobierno español criticó ayer duramente la forma en que Alemania y la Unión Europea (UE) manejaron la crisis de los pepinos, al tiempo que anunció que batallará en Bruselas para que los agricultores españoles sean compensados por las millonarias pérdidas sufridas.
La ministra de Medio Ambiente, Medio Rural y Marino, Rosa Aguilar, que se reunió con los consejeros de Agricultura de las comunidades, subrayó que «este problema se ha generado en el marco de la UE, no lo ha generado España, se lo han generado a España y vamos a dar la batalla». Las posibles indemnizaciones se decidirán en el Consejo de Ministros de la UE extraordinario del próximo día 17 y convocado a petición española.
A las críticas se sumó ayer, por primera vez en esta crisis, el presidente del Gobierno, Rodríguez Zapatero, quien anunció que su Ejecutivo exigirá «explicaciones muy contundentes» y «reparaciones suficientes». «La Comisión Europea -dijo- ha estado lenta, porque desde el momento en que la ministra de Sanidad de Hamburgo descartó que fuera consecuencia de los pepinos españoles, debería haber actuado con más contundencia» y haber defendido con más rapidez y claridad «las reglas del juego» fronterizas en la UE. Zapatero habló ayer por teléfono con la canciller alemana, Angela Merkel, quien le prometió compensaciones.
Prohibición en Rusia
Mientras tanto, Rusia prohíbe desde ayer la entrada de todo tipo de verduras en el país procedentes de la Unión Europea, en tanto que la crisis sanitaria no se resuelva.