Plantas acuáticas crean un tapiz en tramos de la cuenca alta del río
25 may 2011 . Actualizado a las 06:00 h.Ver Ranúnculos fluitans en algunos tramos del alto Miño es frecuente una vez llegada la primavera. Lo habitual es que salpiquen el río aquí y allá, pero la explosión floral de esta planta acuática ha sido este año espectacular, como puede apreciarse en las cercanías de Lugo, Rábade y, en general, en el área de la reserva de la biosfera Terras do Miño.
El «botón de oro flotante», como podría traducirse su nombre científico, abarca extensiones de plantas, a lo sumo sumergidas unos 30 centímetros, que florecen en primavera-verano y poseen raíces incrustadas en el fondo. Cada una puede llegar a medir seis metros y sus flores son blancas. Esa característica floral le permite descargar su polen, evitando, según algunos estudios, la autopolinización. La bióloga de la reserva de la biosfera del Miño y Ancares, Laura Vázquez Janeiro, señala que «no son malas, pero mucha gente las confunde con algas y las relaciona con el contenido orgánico de las aguas; sin embargo es una planta que siempre hubo y habita de forma natural la cuenca alta del Miño. Este año parece una explosión de color en el río».
Banco in vitro de alisos
Lo que sí es un grave problema en la zona es la muerte de los alisos en las riberas, presumiblemente por el hongo Phytophthora alni, identificado recientemente en el norte de la Península.
Los ameneiros muertos están por todas partes, desmoronándose sobre el cauce. Vázquez, técnica del Instituto Lucense de Desarrollo (Inludes) de la Diputación de Lugo, señala que «estamos trabajando con el Instituto de Investigaciones Agrobiológicas de Galicia, integrante del Consejo de Investigaciones Científicas (CSIC), para establecer in vitro ejemplares sanos de alisos de la reserva de la biosfera de Terras do Miño. De esta manera se lograría un banco de germoplasma in vitro de este material, asegurando así su correcta conservación a largo plazo, para su posterior plantación en condiciones exteriores, asegurando así la preservación de esta especie de ribera, de tantos aspectos positivos desde el punto de vista ecológico. Es el segundo año que el Inludes establece un convenio con el CSIC para tal labor, dentro de la investigación y conservación de la reserva».
Esta área de 363.669 hectáreas reconocida en el 2002 por la Unesco acogerá los próximos días 1 y 2 de junio el congreso sobre conservación de la biodiversidad y ecosistemas, servicios ecológicos y planificación y gestión territorial, en el que participarán expertos de las universidades de Santiago, California, Barcelona, la Universidade Federal de Viçosa (Brasil) y de organismos de la ONU o Xunta, entre otros.