La Voz inicia la puesta en marcha de la planta de impresión más avanzada de España
SOCIEDAD
Las innovaciones tecnológicas harán posible la edición de revistas y otros formatos
12 ene 2011 . Actualizado a las 03:56 h.La Voz de Galicia contará a lo largo de este año con la planta de impresión más avanzada de España. En un sector en constante cambio, el diario ha iniciado la puesta en marcha esta semana de una nueva rotativa y un nuevo cierre que traen de la mano un gran valor añadido para el periódico. La primera permite tirar diarios íntegramente en color, un cambio que se irá incorporando de forma progresiva en toda la tirada, e imprimir hasta en cinco formatos diferenciados. El segundo automatiza todo el proceso de inserción y distribución, pudiendo saber desde el carrusel en el que se van colgando automáticamente los periódicos hacia dónde va cada ejemplar. La plasmación inicial de estos cambios es el nuevo diseño del periódico que se dará a conocer este domingo.
Todas estas innovaciones, en las que se han invertido 25 millones de euros, han supuesto una ampliación de la planta de impresión, que ahora cuenta con 1.138 metros cuadrados más de superficie, que se suman a los 4.814 que tenía la anterior instalación, inaugurada en 1992. Todo este esfuerzo implica una importante apuesta de futuro que afianza el compromiso de continuar ofreciendo a los lectores el mejor producto, adaptado en todo momento a la demanda.
Tendencia
La iniciativa abre nuevas vías de negocio acordes con la evolución de un mercado tendente a reducir el número de plantas de impresión. Y es que el futuro avanza hacia que cada una de ellas sea compartida por varias cabeceras.
Para acometer todos estos cambios, La Voz de Galicia ha confiado en la larga experiencia que la empresa germana Manroland tiene en el campo de la impresión. La compañía ha fabricado las seis torres y dos plegadoras Colorman de nueve cilindros que componen las dos nuevas rotativas de La Voz. La primera ya está en funcionamiento, y la gemela será instalada a lo largo de este año.
Los avances que incorpora permiten aumentar las ratios de productividad de una forma importante y ganar tiempo en funciones cotidianas, como puede ser el cambio de bobina de papel o la variación de edición, un proceso que a partir de ahora se reducirá a unos ocho minutos. Las mejoras afectarán tanto a las tiradas largas como a las más cortas, lo que permite optimizar mucho mejor la rotativa. «Avanza a unas 43.000 revoluciones, lo que se traduce en una capacidad máxima de impresión de unas 86.000 copias por hora», explican fuentes de Manroland. Con todo, el volumen medio de trabajo de la nueva rotativa será de unos 43.000 ejemplares por hora con la paginación habitual del periódico, mientras que el cierre es capaz de procesar unos 32.000 periódicos cada sesenta minutos.
La rotativa dispone también, entre otras cosas, de un dispositivo de limpieza automática y un método de recogida de ejemplares no válidos que agilizan la labor de reciclaje. Al mismo tiempo, permite variar el número de páginas que lleva cada una de las ediciones de La Voz, una función que permite adaptarse mejor a las exigencias de los lectores de cada área de Galicia.
Calidad
La incorporación del color en todas las torres de impresión mejora la actual calidad de la impresión. La cantidad de tinta necesaria para cada plancha también se seleccionará ahora de forma automática desde una pequeña sala de control, ubicada frente a las torres.
Todo esto se completa con las innovaciones que incorpora el nuevo cierre, fabricado por la empresa suiza Ferag. Este tiene dos opciones, la de realizar un trabajo en línea con la rotativa, o bien hacer una pequeña parada entre ambas funciones. En ese caso, los periódicos son enrollados para evitar ahí un embotellamiento en la cadena de producción, aprovechando también los tiempos muertos de la rotativa. Luego, los ejemplares vuelven a desenrollarse para continuar con el proceso de encarte y distribución. El cierre incorpora una máquina grapadora y otra cortadora trilateral que, añadiendo una portada externa, permitiría editar revistas.
El funcionamiento de esta segunda parte de la sala puede ejecutarse desde un control central, donde hay cinco ordenadores que manejan cada una de las dos líneas de trabajo que compondrán el nuevo cierre.