Las venenosas dañan hígado y riñones, o son mortales

La Voz

LUGO CIUDAD

24 oct 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

La gran mayoría de las setas no pueden consumirse debido a su escasa calidad o mal sabor, y solo una pequeña proporción de setas son tóxicas. Pero con estas hay que irse con cuidado. Por ignorancia, continúan los envenenamientos, entre 200 y 500 casos al año en España. Gastroenteritis la mayoría, más o menos severas, pero con la Amanita phalloides, peligra el hígado, o la vida.

«Amanita phalloides»

Su sombrero es de color verde amarillento o aceituna. Un ejemplar mediano puede matar a una persona. También son peligrosísimas la Amanita verna (completamente blanca, rara vez aparece en otoño) y la Amanita virosa, de color blanco, pero con sombrero en forma cónica. Hay que abstenerse de recoger setas que tengan estas tres características: esporada blanca, anillo y volva. La intoxicación hepatotóxica también la provocan la Galerina marginata (brota en grupos, generalmente sobre troncos) y la Lepiota helveola (con sombrero abierto de diámetro menor a 10 centímetros).

«Agaricus uninascens»

Se recomienda no comerla aunque provenga de zonas no polucionadas. Según estudios de Julián Alonso en Lugo, es hiperacumuladora de cadmio. Al contrario, elementos como el zinc, cobre, selenio o manganeso, son micronutrientes esenciales con interesantes beneficios alimentarios. Comer níscalos, Lactarius deliciosus , supone un interesante aporte de zinc a la dieta.

«Amanita rubescens»

Como la Tricholoma equestre y Clitocybe nebularis, son tóxicas o sospechosas de serlo. La Tricholoma daña el músculo esquelético, el cardíaco y el riñón.

«Cortinarius orellanus»

Provoca intoxicación grave pero de incubación larga, pues puede durar más de 15 días tras ser comida. Ataca el riñón, sistema nervioso e hígado. A veces la curación es trasplantar un riñón.

«Boletus hynophilus»

Bioacumuladora de mercurio.

«Paxillus involutus»

Abunda en Galicia. Puede provocar trastornos circulatorios y fallo renal, y llevar a la muerte.

«Amanita muscaria»

Muy común, provoca males intestinales, vértigos, mareos, euforia o alucinaciones visuales.