Los romanos volvieron a derrotar a los castrexos en la batalla del río Limia
SOCIEDAD
Festa do Esquecemento en Xinzo
23 ago 2010 . Actualizado a las 15:08 h.Todos los años tiene el mismo final, pero no por ello pierde encanto. Ayer la localidad ourensana de Xinzo revivió la batalla que en el año 137 antes de Cristo libraron romanos y castrexos a orillas del río Limia. Décimo Junio Bruto y sus tropas derrotaron de nuevo a los limicus, el pueblo celta que vivía allí. Esa fue su entrada triunfal en la Gallaecia y el inicio de la romanización de estas tierras.
Numeroso público siguió cada momento de la representación histórica, que como cada año fue escenificada por los propios vecinos de Xinzo encarnando a los protagonistas de la batalla. Un narrador retransmitía por megafonía cada movimiento y los actores aficionados portaban micrófonos para amplificar los sentidos diálogos de romanos y castrexos.
El momento más esperado fue, como siempre, el cruce del río Limia por parte de las tropas romanas. Cuenta la historia que los soldados se amedrentaron y no querían pasar a la otra orilla pensando que se trataba del mitológico río Lethes. Aquel que osase cruzarlo se exponía a perder la memoria. «Das súas augas beben os mortos para esquecer as lembranzas da vida», advertía uno de los protagonistas.
Sin embargo, «Roma non paga covardes», como recordó el actor encargado de encarnar a Décimo Junio Bruto, y él fue el primero en echarse a las aguas del Limia. Para demostrar que no estaban malditas, desde el otro lado fue llamando uno por uno a sus lugartenientes, que así comprendieron que no había peligro de perder la memoria para siempre.
Al otro lado del río los esperaban los limicus, que, ante la inminente batalla, llamaban con sus cuernos al resto de los pueblos celtas de Galicia para combatir la invasión. Sin embargo, la historia no se puede cambiar y la derrota era inevitable. El líder castrexo, Beltain, volvió, por tanto, a morir en la refriega.
Pero la pasión por la recreación histórica que vivió Xinzo no acaba ahí. Cada año se añaden nuevos atractivos a la Festa do Esquecemento, que este año cumplió su décimo aniversario, y ayer el público también pudo asistir a la representación de un circo romano. Gastronomía de época, mercadillos, talleres y todo tipo de actividades llenaron de contenido una fiesta que próximamente será utilizada como plató de cine para una película de romanos y celtas.