En el primer aniversario de su muerte, la fortuna del cantante, hoy de sus herederos, es aún mayor que en vida.
24 jun 2010 . Actualizado a las 02:00 h.Mañana, 25 de junio, se cumple el primer aniversario de la muerte de Michael Jackson. Y en este año han pasado muchas cosas. Para empezar, Jackson, o mejor, sus herederos, son más ricos ahora que hace doce meses. Y es que las finanzas del músico eran un desastre. A pesar de la enorme fortuna que ganó en vida, sus gastos extravagantes y los que se vio obligado a hacer por cuestiones legales, como la millonaria defensa que pagó cuando fue acusado de pederastia, habían llevado su situación financiera hasta el límite de la catástrofe. Y en el momento de su muerte, el rey del pop tenía deudas por valor de unos 500 millones de dólares.
Y eso es algo que ha cambiado radicalmente en este primer año sin él. Para empezar, con su muerte se acabaron los gastos excéntricos. Además, los albaceas que Jackson nombró en su testamento para que gestionaran su herencia, el abogado John Branca y el ejecutivo discográfico John McClain, han conseguido revertir la situación económica del difunto. El diario económico The Wall Street Journal publicaba hace solo unos días que el fondo que el músico dejó como herencia habría generado en este año algo más de 200 millones de dólares.
Vende más discos que nunca
Y a eso hay que añadirle los beneficios de las crecientes ventas de sus discos, alentadas por su muerte. En el 2009, Michael Jackson fue, de nuevo, el músico que más discos vendió tanto en Estados Unidos como en la Unión Europea. Y esas ventas proporcionaron a sus herederos la suma de 125 millones de dólares.
Tampoco este año va a ser parco en ganancias para los hijos de Jackson, porque la discográfica del músico, Sony, tiene previsto editar durante el próximo mes de noviembre un álbum que contendrá varios temas inéditos.
Otra de las cuestiones que está a punto de cambiar tras un año del fallecimiento del cantante es el acceso a su tumba. Michael Jackson fue enterrado en el cementerio Forest Lawn Memorial Park de Glendale, cerca de Los Ángeles. Pero no se abre al público, solo los familiares del cantante tienen derecho a visitar su tumba, algo que a los cientos de miles de fans del músico no les gusta.
En lo sucesivo, el mausoleo en el que fue enterrado Michael Jackson diez semanas después de su muerte seguirá cerrado, según confirmó la policía de Glendale, pero es muy posible que el cementerio sí abra sus puertas para que entren los fans. De esa forma, aunque los seguidores no podrán llegar hasta la tumba, sí lograrán verla desde lejos.
En este último año se ha abierto el proceso por homicidio involuntario contra el médico del cantante. El cardiólogo Conrad Murray, de 57 años, que llevaba siendo médico personal del músico apenas unos días, suministró a este una inyección de un potente anestésico, propofol, el 25 de junio de año pasado. Pocos minutos después, Jackson moría de un ataque cardíaco.
El hecho de que ese medicamento solo pueda administrarse en condiciones especiales, por ejemplo en una unidad que tenga servicio de reanimación, a causa de sus poderosos y posibles efectos adversos, es la razón de que el médico haya sido acusado de homicidio involuntario. Pero a pesar de la imputación, el juez que lleva el caso de la muerte del cantante, autorizó el lunes a Murray a seguir ejerciendo su profesión, en contra de la petición del fiscal.
Lo que no se sabe aún es cuándo tendrá lugar el juicio en el que Conrad Murray, en el caso de que sea declarado culpable, se enfrentaría a una pena de cuatro años de cárcel. Lo que sí parece claro es que podría tardar aún mucho tiempo, incluso más de un año.