La ONT insiste en que la ley prohíbe revelar datos de donantes, y la Agencia de Protección de Datos discrepa
SOCIEDAD
Las personas fallecidas «están excluidas» de la Ley de Protección de Datos, por lo que la revelación de ciertas informaciones sobre el primer donante de cara en España no infringiría esta normativa. Así lo indicaron fuentes de la Agencia de Protección de Datos ante las críticas suscitadas por la difusión de aspectos relativos al donante y al receptor del trasplante de cara culminado el miércoles en el Hospital La Fe, de Valencia.
El coordinador nacional de la Organización Nacional de Trasplantes (ONT), Rafael Matesanz, insistió ayer en que «la revelación de datos que permitan por sí solos identificar a los donantes está expresamente prohibida por la ley».
«Hay que tener en cuenta que la privacidad es un elemento fundamental en todos los trasplantes, pero más en los de cara», señaló el coordinador nacional de la ONT, que depende del Ministerio de Sanidad y Política Social. También Pedro Cavadas, jefe del equipo que realizó la operación, calificó de «intolerable» que la prensa haya difundido algunos «detalles sensibles» tanto del paciente como del donante.
Sin embargo, la Agencia de Protección de Datos (AGPD) considera que difundir determinados detalles del fallecido no representa una «vulneración» de la ley que vela por la confidencialidad de aspectos privados de los ciudadanos que, en el ámbito sanitario, son delicados.
Según esta entidad, en el caso del receptor, es él quien puede decidir si desea permanecer oculto o desvelar su identidad, como ha ocurrido en casos precedentes, en los que el afectado ofreció incluso ruedas de prensa. La Consejería de Sanidad valenciana facilitó el sexo, las edades de los implicados y la causa del fallecimiento del donante. Según la AGPD, en casos similares en los que se revelaron incluso más datos de personas fallecidas «prevaleció la libertad de información».