Un coruñés con gripe A vive aislado en su casa tras un viaje a Miami
03 jul 2009 . Actualizado a las 03:00 h.El domingo por la noche empezó a sentir escalofríos cuando tomó asiento en el avión que lo iba a llevar de Miami a España. El martes por la mañana un escalofrío recorrió su cuerpo cuando oyó la noticia de la muerte por gripe de una joven asmática. «Yo también lo soy», comenta desde su casa del barrio coruñés de A Zapateira. A Manuel Villaverde, de 30 años, hace 48 horas que desde la Consellería de Sanidade le comunicaron que los análisis habían dado positivo al virus A(H1N1). «Yo antes hacía chistes con lo de la gripe y, ahora... Lo llevo con tranquilidad, excepto cuando me enteré de lo de la chica asmática, que ahora resulta que no lo era», comenta desde la habitación de la vivienda familiar en la que debe permanecer aislado como mínimo hasta el próximo lunes, cuando tendrá que someterse a nuevas pruebas. Su única compañía son el televisor, la radio y el ordenador. «Si alguien entra en el cuarto tiene que ponerse la mascarilla y si voy a la cocina o al baño me la pongo yo», dice.
Tras quince días visitando a los familiares de Miami pensó que el malestar que sentía era producto del aire acondicionado del avión. «Llegué a A Coruña el lunes por la mañana y me tomé dos termalgines. Dormí la siesta y al despertar tenía 38 de fiebre y volví a encontrarme mal, con lo que decidimos ir al Modelo», recuerda.
En el centro médico activaron el protocolo de seguridad y en pocos minutos el 061 lo trasladó de urgencia al Hospital Universitario A Coruña, donde lo ubicaron en una habitación aislada. «Incluso tomaron nota de los nombres de la enfermeras que me habían atendido sin mascarilla», apunta Manuel. Tras varias entrevistas, análisis y pruebas por vía nasal y por la garganta, decidieron mandarlo para casa de madrugada con las clásicas recomendaciones de reposo, beber mucho líquido y tomar paracetamol si le subía la fiebre. «Me indicaron que los análisis los mandaban a Vigo y que tardarían en darme los resultados unas 48 horas», explica Manuel, que todavía tiene picos de fiebre por encima de los 38 grados.
Sus familiares de Galicia y Miami no tienen ningún síntoma y Manuel, a pesar del asma y de llevar en su interior el tristemente famoso virus, dice que se encuentra bastante bien. «Tengo mucha tos y me duele la espalda de llevar tantos días tumbado en la cama y encerrado en la habitación», cuenta este coruñés al que, pasado el susto inicial, confiesa que los amigos bromean con él vía correo electrónico. «Por ir con la mascarilla todo el día me llaman el Michael Jackson de A Coruña. No parece muy afortunado el chiste, con lo que le pasó al rey del pop», afirma.